Nombre:

13 diciembre 2006

In illo tempore

In illo tempore
La Biblia en microrrelatos
Volumen I, ANTIgua TESTAMENTA

Por Los nuevos barbudos histriónicos


Carpe diem, memento mori


Génesis

1
Al principio no existía nada y por tanto todo era perfecto y aburrido. Entonces entró en escena Dios, iluminado por el pálido haz de un foco. Dios era la viva imagen y semejanza de Carlos Sobera.
Entonces Dios hizo una mueca de bufón y dijo:
—¿Quién quiere ser millonario?
Y Dios pensó que aquello iba a ser bueno y divertido.

2
Dios se propuso crear el mundo.
Y fue a la librería más próxima a comprar algún tratado al respecto. Como no halló nada que le sirviera, decidió improvisar.
Y estuvo seis largos días creando animales, plantas, agua, luz, tierra, manzanas, peras, albaricoques, melocotones, moras, fresas, canarios, andamios, vajillas y otras muchas cosas más.
Y al final decidió crear al hombre. Pensó primero en un androide, pero carecía de la tecnología necesaria, por lo que hubo de contentarse con un monigote de barro.
Después de insuflarle vida, le dijo:
— Ahora vendrá el cirujano estético de la Preysler y tomará una de tus costillas, una flotante; eso sí, con epidural, y te hará una compañera. De paso, te dejará una cintura de avispa que jamás soñaste tener.
Y al hombre, entre estornudo y estornudo, aquello le pareció bastante bien.
Y el séptimo día, satisfecho, el Señor descansó en una silla de Ikea.